domingo, 11 de diciembre de 2011

Día 10 de Diciembre (Sábado); Península Valdés

Internet ha fastidiado lo que había escrito, vamos que se ha desintegrado el largo párrafo. Problemas con la conexión que es muy mala. Lo que no entiendo es por qué no se ha guardado en Borrador. Gr.............
Ahora no voy a repetir todo, solo diré que hoy hay sido un día "espectacular" como dicen los argentinos.
Primero he visto ballenas con sus crías, la ballena franca austral, luego una playa con lobos marinos y elefantes marinos, por el campo hemos visto guanacos (parecidos a las llamas), algún choique (como aveztruces), maras (a medio camino entre conejos y ardillas pero muy grandes) un armadillo corriendo a todo meter, una lechucita y como traca final, una colonia enorme de pingüinos Magallánicos que no miden más de 50 cm y que estaban con sus crías.
Voy a probar a meter alguna foto, pero si no sale lo dejo hasta mañana.

Ya estoy en Ushuaia y voy a probar a publicar lo que había escrito esta mañana y si puedo poner alguna foto más:

Hola a todos
El blog me da problemas. Escribiré aquí y si puedo luego lo pegaré.

Ayer estuvé todo el día fuera. Aquí las distancias son muy grande. Ves un poquito en en plano, y Península Valdés te parece que se hace en un momentín, pero no es así. Las distanciasson grandes. Hicimos un recorrido de más de 400 km y solo vimos la parte norte de la península. Primero unos 100 km asfaltados para acercarnos a un embarcadero donde puedes tomar un barco para avistar ballenas. Todo desértico, solo matorales que tienen pequeñas flores amarillas ya que es primavera. ¡Qué planicie!


Lo del barco fue muy curioso, ya estaba en un remolque en tierra tirado por un especie de tractor. Subimos por unas escaleras al barco (como para los aviones) y luego el tractor se metió en el agua hasta que el barco quedó flotando. El barco salió y el tractor con el remolque regresaron a la playa.
Tuvimos que navegar unos 20 minutos aunque en en mapa nos dijo la guía que apenas nos habíamos desplazado. Vimos la primera ballena. Un poco tímida, pero apareció el ballenato enseguida. Las ballenas vienen a este golfo a tener sus crías y cuando se hacen mayores, se van del golfo hacia la antártida a buscar alimento. Ahora la mayoría se han marchado pero se puede ver alguna. Es muy bonito ver como retozan juntas.
Pero no se movían demasiado y nos fuimos a bucar otra. Enseguida apareció y esta nos saludo con sus aletas. En realidad se pone panza arriba para jugar con su hijito y pegan golpes al agua. El ballenato también daba golpes al agua, a veces con su aleta y a veces con su cola. La guía nos explicó que es su forma de comunicarse. Tomé fotos y grabaciones. Veréis que bonito. Nos acercamos tanto que la mamá ballena pasó por debajo del barco y pudimos apreciar lo grande que era. Fué emocionante. Fuimos en busca de una tercera pareja. Esta vez la novedad es que había un par de gaviotas agresivas que se posan en el lomo de la ballena y pican hasta llegar a la grasa de la ballena. Éstas no saben que hacer para librarse ya que aunque se sumerjan en cuanto asoman las gaviotas atacan. Son un verdadero problema ya que se piensa que la alta mortaldad de ballenitas que ha habido este año, unas 50, se debe a que sus mamás no les atendieron debidamente por culpa del estres que les provoca las gaviotas.



Después regresamos y volvimos a coger la furgoneta para ir a la costa norte, otros 100 km pero sin asfaltar.
Por el camino vimos algunos animales típicos de esta zona: los guanacos que van en pequeños grupos y son de color anaranjado, parecido a ciervos el color, pero a las llamas en su forma y tamaño. También vimos un par de choiques que son con aveztuces de color gris y un poco más pequeñas, un grupo de maras (liebres pero mucho mas grandes) que estaban a la sombra de un arbusto a lo lejos, un armadillo que se escapó corriendo. ¡Casi no sale en la foto!


 

 Llegamos a una playa con un montón de elefantes marinos tirados al sol, de color gris y algún lobo marino de color marrón. Los lobos ya los había visto el día anterior. Aquí vienen a reproducirse creo, y hacen que se aparten un poco los elefantes marinos, pero no se pelean, se llevan bien. También he hecho fotos y grabaciones.
Luego fuimos a una estancia a comer, que es así como llaman las granjas aísladas que hay por argentina. Se dedican a criar corderos por aquí y es lo que tienen de más típico para comer.: el cordero patagónico asado. Debo decir que el nivel de vida me parece caro. El menú unos 35 euros o más.

Finalmente, el plato estrella: fuimos a visitar una pingüinera. Había montones de pingüinos Magallanicos que son pequeños, unos 50 cm. Tenían nidos en la tierra, como madrigueras pero no muy profundos. Ya habían nacido los polluelos de color gris, uno o dos en cada nido. Son muy graciosos con sus andares y te miran con un ojo y luego el otro. No se pueden tocar pero los tienes muy cerca. También hice fotos y vídeo. Emiten unos gritos que parece el rebuzno de los burros y los pequeños pían.

En la playa había mogollón. Lo que más me sorprende es que estábamos solos porque esa pingüinera está en la finca de la hacienda donde comimos y solo fuimos nosotros 10: Una familia de 5 de Bariloche, 3 catalanes, la guía y yo.

Fue una gozada y con esta tranquilidad. El cielo se nubló y ya nos fuimos con los primeros relámpagos. Llovió un poco, aunque aquí no es nada habitual. Ya he dicho que no hay árboles, solo matorrales y extensiones sin nada a la vista. Aquí no se puede ir rápido al médico o al super, porque no hay nada en 100 km a la redonda.

Bueno lo dejo aquí. Me voy a Ushuaia esta tarde.
Besos
Rosa

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