¡Hola a todos!
Cuando me levanté, para variar, estaba lloviendo a mares. Tenía que coger el avión por la tarde, así que recogí todo para dejar libre la habitación, fui a desayunar y después me puse a leer las aventuras de Petra Delicado en un nuevo caso. Me gusta mucho la forma de escribir de Alicia Gimenez Bartlett, y la manera que tiene Petra de pensar. En fin, que me leí medio libro esperando que escampara y escampó. Pude salir después de dejar mi equipaje en un almacén (estamos muchos en el mismo caso) y aproveché para pasear por zonas que no había visto el primer día y volver por el paseo frente al mar. También visité tiendas de recuerdo y la verdad es que todo me parece carísimo si salimos del típico boli o imán.
También tuve que comer y fui al centro comercial en frente del albergue porque hay puestos donde venden repostería, comida rápida, etc.. Pedí un trozo de tarta de calabaza y aceitunas y ¿a qué no os imagináis lo que me pedía por él? Pues 15 dólares, unos 13 euros al cambio. Me pareció tal pasada que ahí la dejé con su trozo de tarta. Y me fui al súper que es un poco más apañado, aunque tampoco mucho. Bueno, ya os dije que aquí todo me parece muy caro. Un café son 4 dólares, 3'5 euros en cualquier sitio y las cervezas son más de 6 dólares dependiendo de qué tipo sea. (Unos 5 euros). Y por supuesto sin tapa que acompañe. (¡Ya echo de menos algunas cosas de España!).
Luego seguí paseando un poco y regresé a esperar la hora leyendo otro poco. Una cosa que he observado es que los indígenas van casi siempre en grupo y también me he encontrado alguno solo en malas condiciones (bastante bebido). Y también me llama la atención lo feos que son. No necesitan pintarse la cara para asustar como hacen los maories, asustan solo con verlos. He intentado hacer alguna foto, pero me parece muy descarado y no me atrevo por si se mosquean, pero de verdad que son feos, feos. ¡Hasta los bebés son feos! Y si son viejos y con barbas blancas, más todavía. ¡Cualquiera se pasea por la noche sola! No os creáis que exagero.
Bueno pues fui al aeropuerto y mi vuelo tenía mucho retraso, pero me dijeron que podían cambiarme a otro anterior que también tenía retraso pero que siguió el horario que yo tenía previsto. Cuando llegué a Darwin eran casi las 10h de la noche (muy tarde aquí) y mientras recogí la maleta y cogí el shuttle (autobús entre aeropuerto y ciudad) para llegar al hotel, las 10h30. Ya no había nadie en recepción, pero me atendió un chaval (se ve que se encargaba de los que llegaban tarde) que me dio unas sábanas y una llave de una habitación. Entré. Era de 6 camas y las 5 chicas que estaban ya estaban acostadas y algunas hasta dormidas. Procuré hacer el menos ruido posible y me metí en la cama tan pronto como pude.
¡Hasta pronto!
Besos
Rosa
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