Hola a todos
Sigue lloviendo de lo lindo. Pero a pesar de todo hemos ido con Marcelino y Pepi su mujer a ver la costa hasta Wollongong con la esperanza de que el día abriera un poco. La costa es muy bonita pero a penas si hemos podido salir del coche porque no ha parado de llover e incluso ha bajado la nube y no hemos podido ir a un mirador al que Marcelino tenía pensado llevarme para ver todo. Marcelino es un enamorado de estas tierras y las conoce bien porque su trabajo le ha llevado a recorrerlas. Ha sido una pena no poder ver más pero no se puede luchar contra los elementos.
Hemos comido en un restaurante frente al mar y hemos visto unas cacatúas negras que solo se ven en Australia. También había pelícanos y por supuesto gaviotas. Hemos ido hasta un faro y hemos admirado las inmensas playas donde solo se atrevían algunos surfistas al estar el tiempo tan desapacible.
Esto es una cacatua negra de Australia
Después hemos regresado a Sydney y nos hemos parado en su casa que es muy bonita y muy grande, con terreno para poder disfrutar cuando hace bueno. Hemos visto algunas fotos de sus hijos y de sus nietos. Es posible que los conozca en estos días.
Luego me han llevado a un club social donde nos teníamos que encontrar con Mari Carmen y Phillip. Es un sitio enorme con varios restaurantes, bares, máquinas tragaperras(salas enteras como en los casinos), mesas virtuales para jugar al poker y otros juegos de apuestas, salas de billar con 8 o 10 mesas, dardos, un escenario para música en directo con una pista de baile y mesas alrededor, un pianobar con el piano girando en una plataforma rodeado de una barra circular donde la gente toma sus copas bien cerquita del pianista, un teatro con capacidad para 600 personas, una sala de juegos infantiles con un recorrido estilo Indiana Bill, unos patios abiertos pero cubiertos con toldos para evitar la lluvia o el sol según el caso para los fumadores y con pantallas de televisión grandes por todas partes para que no te pierdas nada de los programas de entretenimiento o deportivos, salas enteras con pantallas gigantes, unas con fútbol, otras con rugby, otras con atletismo y mesas y sillas para sentarse, y más cosas que se me olvidan, vamos que está pensado para que todo el mundo encuentre algo a su gusto y se entretenga, tanto si es en familia, con niños, con amigos, mayores, jóvenes etc.. Y la decoración muy cuidada con iluminación moderna, con fuentes y pequeñas cascadas...
Se nos pasó el rato de aquí para allá y regresamos tarde a casa. La verdad es que todo el mundo es muy amable conmigo y trata de que me lo pase bien y conozca muchas cosas, y debo decir que lo están consiguiendo. Les estoy muy agradecida porque sé que no siempre es fácil compaginar trabajo, familia y ocio y tanto Marcelino y su mujer Pepi como Mari Carmen y su marido Phillip se están esforzando muchísimo. Estoy realmente encantada de haber tenido la oportunidad de conocerles más a fondo después de más de 40 años.
Nada más por hoy, hasta la próxima.
Besos
Rosa
No hay comentarios:
Publicar un comentario