sábado, 10 de marzo de 2012

Sábado10 de Marzo de 2012: Cairns


¡Hola!

Hoy ha amanecido nublado y tormentoso. He desayunado y me he puesto a elegir las excursiones. Me ha resultado difícil porque si hago caso de los pronósticos, debería dejar todo para el final y no me apetece porque aquí no hay gran cosa que hacer. Al final cogí una excursión a la barrera de coral para el lunes que tenía mejor pinta y me fui a patear un poco la ciudad. Fuí al muelle de donde sale el barco para situarme y vi el puerto. Anduve por el paseo marítimo y llegué a una zona donde hay una piscina muy grande que llaman la laguna, con servicios, socorristas y barbacoas y fregaderos para poder preparar comida. También hay bancos y mesas y mucho sitio en la hierba. Estaba bastante concurrido a pesar del mal tiempo (llovía de vez en cuando). Un poco más lejos, cerca de la calle principal paralela a la orilla del mar, había puestecillos con cosas artesanales muy bonitas pero también muy caras. Uno tenía collares, pulseras, pendientes. Etc... hechos con semillas de frutas tropicales de distintos tamaños y colores y luego barnizados. Pero eran caros, porque enseguida te piden 30 o 40 dólares que, aunque esté un poco más bajo que el euro, no hay tanta diferencia.

También me acerqué a la biblioteca municipal por si tenían Internet gratis pero no. ¡Lástima! Pero no fui en vano porque el edificio está rodeado de árboles muy grandes con raíces colgantes y se oía un gran alboroto. Pensé que eran pájaros y me acerqué a ver si veía alguno. Pero no vi a ninguno. Para mi sorpresa el ruido lo hacían cientos de murciélagos gigantes que estaban colgados de las ramas. Intentaban dormir y se cubrían la cabeza con sus alas pareciéndose a una enorme fruta colgada. Pero de vez en cuando algo les molestaba y gritaban y agitaban sus alas y se revolvían hasta conseguir acomodarse de nuevo. ¡Alucinante! Estuve contemplando el espectáculo un buen rato.

Luego regresé al hotel. Por el camino he visto algún sintecho y unos mendigos, así como gente bebida. Son casi todos negros, muy negros y supongo que serán los aborígenes de esta zona. Ya había oído que muchos se daban a la bebida, pero ahora lo he podido ver. Aquí ya no tengo la misma sensación de seguridad que tenía en Nueva Zelanda.

Como estaba lloviendo no me apetecía bañarme, volví a mirar los panfletos y al final decidí apuntarme a una excursión para ver cataratas, lagos y bosque de la zona mañana. Tambien pensé en dar un paseo por los jardines botánicos que parece ser que son muy bonitos. Pero Cairns es una ciudad un poco grande y tuve que coger el autobús para ir. Cuando llegué eran poco más de las 5h30, pero estaba cerrado. No pensé que iba a ser un recinto, pensé que era un espacio abierto, y pensaba que eran jardines, pero por fuera parecía más un nbosque que otra cosa. Estuve paseando un poco por la orilla y vi muchas plantas muy bonitas con flores muy diferentes a las que estoy acostumbrada. Me gustó mucho y si tengo ocasión, volveré.

Cogí otra vez el bus para regresar y paseé según regresaba. Hay muchas tiendas y bares, se nota que es turístico.

En el albergue no he conocido a nadie prácticamente. Cada vez me cuesta más establecer conversación. No sé porque será.

Nada más.

Ah, sí, voy a felicitar a Jose Luis que es su cumpleaños. ¡Muchas Felicidades! Y un buen tirón de orejas.

Un beso para todos

Rosa


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