¡Hola a todos y todas!
Antes de nada quiero felicitar a mi padre en su cumpleaños. Aunque estoy muy lejos me acuerdo mucho de él y de mi madre. ¡Ya son 91! Espero que lo paséis bien y disfrutéis de un día juntos. Yo me uniré a vosotros pronto y lo celebraremos otra vez.
Hoy he tenido que madrugar un poco porque a las 7h30 tenía que estar en el embarcadero, aunque luego, con todas las formalidades, el barco solo salió a las 8h30. Era un catamarán bastante grande y que iba muy deprisa, pero a pesar de todo tardó 1h30 para llegar a la barrera de coral.
En el barco nos dieron instrucciones por separado a los que íbamos a hacer snorkelling y a los que iban a bucear con botellas. (Hay que tener un certificado previo).
Luego ya bajamos al agua que estaba calentita (28º C creo que dijeron). Lo primero es acostumbrarse a respirar por la boca (a mi me cuesta un poco) y luego hay que ir hacia los corales.
Cuando te acercas empiezas a ver peces que no se asustan de ti y cuando llegas adonde los corales, es increíble. Los hay de todos los colores y formas, tanto para los corales como para los peces. Grandes y pequeños, solos o en grandes grupos. También he visto unas conchas gigantes en el fondo del mar, donde se habían adherido plantas de color azul y el efecto era precioso. De los peces, no sé que decir. Había muchos y muy variados. Los mas grandes eran de color verde y azul metálico y tenían un especie de cuerno o protuberancia en la cabeza. También los había con rayas azules y naranja, otros más chiquitines rayados como cebras. Algunos eran marrones y grises, otros tenían un lunar muy llamativo en la parte de atrás. No sabes adonde mirar. Lo más difícil para mi es controlar la respiración, pero una vez que estás tranquila solo se trata de flotar y abrir bien los ojos. También vi una raya en una parte arenosa y había como babosas negras gigantes pero no se movían. Algunos vieron alguna tortuga y algún tiburón pequeño, aunque fuera de refilón. De vez en cuando salía el sol y los colores brillaban aún más. Pero cuando ya nos tocó irnos, empezó a llover de verdad, aunque no importaba mucho porque estábamos en el agua. Estuvimos en 3 sitios diferentes aunque no muy alejados, y en cada uno una hora. Estuvo muy bien, pero ahora si que estoy cansada de tanto nadar.
Regresé al hotel a las 5h 30 aproximadamente, me duché y me puse a escribir esto pera poder mandarlo luego. Después de llegar (¡menos mal!) se ha puesto a diluviar, y es que aquí, cuando llueve, lo hace con ganas.
Un beso para todos.
Rosa
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