martes, 13 de diciembre de 2011

Día 12 de Diciembre (Lunes): Ushuaia, la tierra del fin del mundo

Hoy toca el Parque Nacional Tierra del Fuego. Lo primero que hemos hecho es ir a coger el Tren del Fin del Mundo. Se trata de un tren que circula por unas vías que se hicieron para que unos presos fueran a cortar árboles. La madera se usaba para todo (era a principios del siglo XX): para hacer las casas y para calentarlas. El paisaje es precioso pero las condiciones eran muy duras. El tren es nuevo pero imita un tren antiguo.



Se ve los árboles talados y los troncos abandonados. Nos acercamos a unas cascadas.
Luego subimos a la furgoneta y fuimos al borde del mar, a la parte más austral. Es el final de la ruta Panamericana número 3 que viene de Alaska y termina aquí después de más de 17.000 km. Casi nada.
Ya no hay más carreteras al sur de aquí. La cordillera de los Andes finaliza aquí también.
He visto un cisne de cuello negro (no lo había visto nunca) y unos gansos de cuyo nombre no me acuerdo.


También vimos un dique fabricado por castores que fueron introducidos el siglo pasado y se multiplican tanto que empiezan a ser un problema, porque aquí el clima no es tan frío y además ningún animal les incluye en su dieta..., no así en Canada de donde proceden.
No sé si sabeis que los castores trabajan de noche, asi que no vimos ninguno. Había una excursión para verlos por la tarde noche pero no había nadie apuntado y no pude hacerla.
Otro comentario que viene al caso es que todo aquí es carísimo. El tren 30 euros, el catamarán 40 €, la excursión de los castores que se hizo 65€ (eso si, con cena incluida), pero es una pasada.
Otra cosa antes de seguir con el resumen del día es que aquí los días son muy largos. Son las 10h30 y todavía hay claridad. Y por la mañana no estoy segura pero amanece alrededor de las 4h. Una gozada aunque te descontroles un poco los horarios.

Fuimos a comer y luego subimos a un catamarán para hacer un recorrido por el canal de Beagle. Vimos unas islas llenitas de pájaros y otra de lobos marinos y cormoranes.
Las vistas rodeados de montañas era espectacular.






 ¡Habeis visto qué pachorra!

En esta foto podeis ver los nidos de los cormoranes y cómo comparten espacio con los lobos marinos.
 
Finalmente nos acercamos al faro del Fin del Mundo:
 

Después emprendimos el regreso a Ushuaia que, debo decir, no es una ciudad especialmente bonita. Lo que es incomparable es el entorno natural. Las casas están hechas de madera, y recuerdan un poquito las casitas de los Alpes suizos, pero en realidad nada que ver.
Y esto es todo por hoy. (Bastante, ¿no?)
Besos a todos  ( y podeis escribirme algún comentario para que sepa que lo leeis)

Rosa

1 comentario:

  1. Te seguimos todos los días, y nos estás dando mucha envidia. Menos mal que tenemos el año que viene.

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