Esta mañana tenía el billete para Te Anau con salida a las 10h30 y como estaba lista antes me conecté 15 minutos para mandar mensajes. Luego fui a la parada y me extrañaba que no había nadie. Finalmente subimos 4. Un par de jóvenes alemanes, creo, y una jovencita que luego averigüé que tenía 14 años y regresaba a su casa en Te Anau después de haber pasado unos días con unas amigas en Queenstown. La primera parte del viaje tuvo unas vistas preciosa ya que bordeamos el lago hacia el sur. Ya os lo imagináis, el lago de aguas cristalinas entre montañas. Después fuimos tierra a través y lo que vimos fueron muchos campos con muchísimas ovejas, algún caballo que otro y también me ha parecido ver varios rebaños de ciervos. Hacía muchísimo viento y parecía que iba a tirar el minibus (Aquí es lo que más se ve, casi no hay autobuses grandes). Trás dos horas y media de viaje llegamos. Dejé las cosas en el albergue y me fui al isite, que es como llaman a los puntos de información. Contraté las excursiones que tenía previsto hacer aquí y la verdad es que me gasté una pasta gansa, pero es que esto son los fiordos y merece la pena, según dicen. También tengo el billete para ir a Stewart Island.
La habitación es mixta y llegué practicamente al mismo tiempo que una alemana muy grande y muy simpática. Además creo que pasa de los 30. Lo suyo es el tracking, debe de haber hecho grandes recorridos. Comentamos que las dos íbamos a estar 3 noches en Te Anau y que después su intención era reservar una noche en Stewart Island. Yo le dije que había visto muy poca oferta y que había reservado lo único que había con precio aceptable y que se trata de una habitación doble. Le dije que si quería compartir conmigo los gastos y parece que está de acuerdo. Ya veremos. De momento hemos cogido el mismo viaje hasta la isla.
Como os he dicho contraté varias excursiones y una de ellas es más corta y la he hecho hoy. Se trata de visitar las Glowworm Caves de Te Anau. Hay que coger un catamarán que te lleva a lo otra orilla del lago a media hora de trayecto hasta la entrada de unas cuevas. En ellas circula mucha agua y hay cataratas lo que hace que retumbe mucho. Según nos vamos adentrandro se hace la oscuridad y empezamos a ver puntitos brillantes. Luego subimos a una barca para adentrarnos más todavía y en completa oscuridad. Lo único que se ve son muchos puntitos luminosos de color azulado. Es como ver un cielo estrellado en plena noche, pero la diferencia es que aquí se aprecia que están a diferentes alturas según estén en las rocas del techo que no son uniformes y las estrellas las vemos todas en el mismo plano. Pero también titinean y unas brillan más y otras menos. Son larvas y permanecen en ese estado de 9 a 12 meses antes de hacerce adultos en forma de mariposa y poner huevos. También se pueden ver hilos de 4 o 5 cm de longitud colgando con bolitas brillantes como los hilos de una telaraña con gotas de rocío, pero solo colgando en vertical. Parecen cortinas de hilos. Es muy bonito y muy distinto a todo lo que he visto anteriormente en cuevas.
En el barco me senté con una pareja de japoneses de mi edad o tal vez un poco mayores, y cuando les dije que era de España la mujer se puso muy contenta porque le encanta España, ha estado varias veces y visitado un montón de ciudades, pero sola, porque su marido tenía que trabajar. Me imagino que formaría parte de esos grupos de japoneses que recorren Europa con sus cámaras de foto.
Ya he regresado al albergue. Desde que llegué a Te Anau no ha parado de llover, aunque al principio era menos.
Se me ha olvidado decir que después de contratar las excursiones fui al supermercado y he comprado huevos, pan, leche, zumo.... Y cuando he regresado, antes de ir a la excursión, me he preparado un par de huevos fritos que he saboreado de lo lindo, con tomates y queso. Ahora voy a cenar un poco. Aquí hay mucha actividad en la cocina, la gente se prepara su comida.
Nada más por hoy. Besos a todos.
Rosa
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