Hola
Este día ha estado prácticamente dedicado a viajar. Primero desde el albergue de Rotorua tuve que ir a la estación de autobuses. Por suerte había dejado de llover. Cogí el bus a Auckland y allí tuve que hacer trasbordo a otro que me llevó a Thames que está donde empieza la península de Coromandel. Otraa vez a cambiar a otro autobús más pequeño que me acercó a Whitianga donde estaba el YHA frente al mar. Este último tramo tenía muchas curvas y el autobús casi no podía con las cuestas pero el paisaje era precioso. Había unos helechos tan grandes que parecían palmeras. Y todo muy verde.
Me acomodé un poco, reservé para un crucero por la costa para el día siguiente y fui a comprar algo para cenar y desayunar. Estuve preguntando por como se podía ir a la playa de aguas calientes, pero no parecía haber buenas combinaciones. Solo se podía contratar un minibús pero había que pagar por 5 plazas, fuéramos los que fuéramos, y de momento estaba yo sola. El albergue quedaba un poco alejado del centro del pueblo y regresé y estaba tan cansada que ya no pensaba salir más. Cené un poco y nos juntamos en la cocina las tres que compartimos habitación y además un padre y su hijo, suizos, que dormían en la habitación de al lado. Tuvimos una charla muy agradable. El padre ya se despedía de sus vacaciones y regresaba a trabajar al día siguiente. Y el hijo se quedaba con unos amigos. Cuando anocheció me acordé de ir a ver las estrellas y salí con una de mis compañeras de habitación, Carine que es poco más o menos de mi edad, y a la que le entusiasmó la idea. La verdad es que estuvo muy muy. Hacía un poco de frío, pero con el ruido de las olas del mar se estaba estupendamente. Había alguna nube que otra, pero pasamos un buen rato. Se veía perfectamente a Orion y a la Vía Láctea, pero no supimos distinguir si se veía la Cruz del Sur.
Después nos fuimos a dormir.
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