lunes, 6 de febrero de 2012

Domingo 5 de Febrero: Los Catlins (De Stewart Island a Owaka)

Hola a todos!
Me parece que os comenté que había contratado una excursión con guía para ver a los kiwis. Pues fuí ayer por la noche. Primero fuimos navegando entre islotes, casi de noche (eran las 21h) durante más de media hora. Se veían pájaros volando a ras del mar que estaba en calma. También pudimos ver, o mejor dicho imaginar, a unos pingüinos nadando a lo lejos, ya que lo que se veía era asomar unos bultos de vez en cuando, que debían ser sus cabezar. Era un pequeño grupo de 4 o 5.
Llegamos a un sitio donde había preparado un pequeño embarcadero y desembarcamos. A nuestra izquierda había una playa, pero nos explicaron que no era la que más les gustaba a los kiwis, sino que debíamos atravesar el ismo de unos 500 metros de ancho hasta llegar a otra playa llamada Ocean Beach. Nos dieron linternas porque ya era de noche y fuimos a través de un bosque muy tupido por un caminito preparado porque si no esta zona debe de ser completamente intransitable en cuanto llueve y lo hace a menudo. Por fin llegamos a la otra playa y no se veía nada sobre la playa, salvo algas muy grandes que eran manchas oscuras sobre la arena blanca. Fuimos andando por la arena detrás del guía que era el único que tenía la linterna encendida. Al cabo de un rato se paró y señalo con su linterna una zona donde se veía un bulto oscuro moverse lentamente. Era un kiwi. Estaba hundiendo su largo pico curvado en la arena en busca de insectos e iba pasito a pasito sin que nuestra presencia pareciera molestarle, él, a lo suyo. Nos acercamos más e intentamos hacer alguna foto, pero estaba muy oscuro y no salían bien y no se puede usar el flash para no asustarlos. Uno de los turista asustó al kiwi porque su cámara hizo mucho ruido al disparar y el kiwi se fué corriendo asustado. Fue muy gracioso, porque no corre muy deprisa. El guía le dijo que no hiciera más fotos para no asustarlos si veíamos a más. Y así fue. Un poco más lejos apareció otro, con el mismo entretenimiento: buscar alimento dentro de la arena. Estuvimos un largo rato admirándolo sin que se inmutara. Buscan unas especies de larvas que están donde las algas, y también hay un montón de moscas de arena que molestan mucho. Al cabo de un rato, antes de que nos marcháramos, le dijo el guía al turista de la cámara que ya podía hacer fotos, y hizo muchas y esta vez este kiwi no se asustó. Yo lo que hice fue grabar varios vídeo ya que las fotos no salen bien.
Seguimos paseando y no vimos más por ese lado de la playa y volvimos sobre nuestros pasos. Ahí estaban los kiwis que habíamos visto y más adelante, en el otro extremos de la playa pudimos observar otros dos. Estaba lloviznando, pero se puso a llover de verdad. Yo no había traído el chubasquero porque cuando salimos la noche estaba muy tranquila y no llovía. Estábamos todos como embobados viendo los animalitos aunque lloviera. Son muy curiosos, con su forma redonda sin cola, su pico tan largo y sus patas y dedos tan gorditos. Observamos también las huellas que dejan en la arena. Con esto regresamos por el bosque al barco, bastante mojados, y otra vez a Stewart Island. Nos ofrecieron una bebida caliente para repodernos del frío y la lluvia. Llegamos a las 12h de la noche aproximadamente.
Al día siguiente me levanté pronto y cogí el ferry hasta Bluff y allí nos estaba esperando un autobús para llevarnos a Invercargill que es la ciudad más importante. Tenía que coger allí otro bus turístico que recorre la costa y va parando en los lugares de interés, pero estaba un poco preocupada porque había hecho la reserva por teléfono y no sabía si todo estaba bien. Además no tenía ningún recibo, solo un número de referencia que me habían mandado por internet. Menos mal que cuando llegó el bus el chofer enseguida me llamo por mi nombre y no hubo problema. No éramos muchos, solo unos 10, los que íbamos a hacer el recorrido hasta Dunedin o parte de él. El chofer hace a la vez de guía y va comentando con un micrófono los lugares por donde vamos pasando. También paramos en algunos lugares donde hay algo de interés. A veces está a la orilla de la carretera, como dos playas que vimos, una con leones marinos (4) y otra con surfistas y delfines que se paseaban entre ellos, y otras veces había que hacer un pequeño recorrido por un sendero hasta llegar a unas cascadas.




Aquí se aprecia como el viento tumba los árboles y crecen en horizontal




También estuvimos en una zona donde había árboles fosilizados y se veía su estructura perfectamente y había 2 pingüinos jovencitos esperando a que sus papás pingüinos les trajeran comida. Esa zona la cierran al atardecer para que los pingüinos puedan regresar con sus pequeños, ya que si no, al haber turistas por allí, no se atreven a atravesar la zona para llegar hasta sus hijitos.


Esta foto y la que sigue es de un lugar hippie en el que paramos a tomar café

A las 4h de la tarde me dejó el bus en el Albergue de Owaka que es un pueblo perdido con poquísimos habitantes y sin cobertura. Muy tranquilo. Me instalé y fui al super a comprar algo para cenar y desayunar al día siguiente. El mismo autobús me recogerá a las 4 de la tarde del día siguiente.

Esta es una casa que dedica su jardín a las teteras (muy frikis en general)
Nada más
Besos

Rosa


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